December 22, 2009

Wayne W. Dyer





Wayne W, Dyer llama al poder superior la Fuente de la cual venimos, la inteligencia creadora que nos moldeó y a la cual podemos conectarnos cuando lo deseemos. Dice él que a traves de intención fue como fuimos creados e incluso sólo a travez de la inspiración podemos estar siempre viviendo en La Fuente Creadora. Si alguien tuvo la dicha de conocerlo desde sus primeros libros se habrá dado cuenta que su técnica de motivación era muy académica, regida por patrones estrictamente psicológicos y bueno, a decir verdad, ateo. Pero en todos sus libros (para los cuidadosos al leer) siempre atendió al paciente-lector con mucha seriedad. Nunca con frases de autortura para mostrar lo gusano que es el ser humano sin dirección. Al contrario, explayaba el mapa direccional y era como tener la guía de una ruta, que, según tu caracter, iba a llevarte a otro estado de ánimo, sin predicaciones milagrosas de como cambiar el mal caracter o la frustración en "cuatro fabulosos pasos". Más allá de cualquier culto a la motivación pastoral y de rebaño, Dyer estaba ahí, como un maestro.

En un capítulo bastante, -como se diría-. . . EXACTO. O utilizando las palabras exactas, dice: La necesidad de aprobación de los demás equivale a decir: "lo que tú piensas de mí es más importante que la opinión que tengo de mi mismo". Y recordando que cuando uno es 'chiquistriquis' quiere agradar a los demás, empezando por los padres y así sucesivamente. Y como todo es un círculo, es bien fácil estar lleno de complejos por no llenar la casilla que debería de correspondernos. A huevos, es parte del cambio y de las estiradas que damos, bueno, con sus horrorosas excepciones, algunos nos quedamos chaparritos, pero tomémoslo figuradamente y sigamos. . . Ahí está el maestro Dyer, diciendo en otro libro, "aprendamos a ser un buen animal" dejemos actuar a nuestros instintos, veamos como la mayoría de seres que habitan esta tierra a diferencia de los hombres, se manejan por instinto. ¡Ajá, cómo no!
Cuesta, y cuesta mucho aprender a escuchar al maestro interior, cuando uno vive en un mundo lleno de propaganda y la Coca Cola es rica. Pero Dyer, da ejemplos tan obvios, de lo que es el instinto y entonces uno se da cuenta que tan difícil no es la situación.

Cuando lo leí en sus últimas publicaciones y me dí cuenta que hablaba de una Fuente creadora y luego dijo: llámele Dios si se siente más cómodo, pensé en cuanto cambió él como maestro y esa vuelta de timón tan brusca de libros de completamente 'didactos' o apegados a su profesión, para hablar de "Dios" ahora. ¡Sopas!

Dios, Fuente Creadora, Inspiración, en la boca de alguien como Dyer era ser demasiado místico, demasiado rococó de alma. Lo más increíble de todo es que ahora sus libros anteriores se venden por 3 dólares, y nisiquiera se mencionan en su página web, ahora todo es diferente, hasta él tiene un peinado muy a lo Bactivedanta. Y es presisamente eso lo que me hace pensar que el Dr. Dyer también andaba en una búsqueda y mientras encontraba su Fuente nos enseñó (a muchos) a utilizar el kit de operaciones lógicas y ahora que lo vemos así, tan diferente. Utilizando un tipo de enseñanza en la cual está complemante cómodo donde no necesita la aprobación de los demás, porque siguió la estrella que lo llevó a encontrar a su maestro. Y lo más bello de todo es que a pesar que muchos no compartamos cien por ciento su visión espiritual seguimos escuchando sus palabras y respetándolo como nuestro Maestro.

He dicho!

December 21, 2009

La Resurreción


¿Que después de esta vida tengamos que despertarnos aquí un día
al terrible estruendo de trompetas y clarines?
Perdóname, Dios, pero me consuelo
pensando que el principio de nuestra resurreción
lo anunciará el simple canto de un gallo. . .

Entonces nos quedaremos todavía un momento tendidos.
La primera en levantarse será mamá. . . La oiremos
encender sigilosamente el fuego,
poner sin ruido el agua sobre la estufa
y coger suavemente del armario el molinillo de café.

Estaremos de nuevo en casa.

Vladimir Hola
(poeta checo)



December 19, 2009

Danza sobre mi tumba.*

Infiel trasngresora canturrea con tu melodiosa voz el voto que prometiste en el pasado.

Cubre con el lodo que se forma con tu falso llanto sobre la tierra inocente. Llora por favor un poco más para que nazcan amapolas sobre mi cuerpo sin rostro.
El rostro que borró el cartucho doce, el mismo que difuminó la vergüenza de mi amor por tí.
Entierra conmigo el anillo de bodas y conserva el diamante para venderlo en subasta y lava tu cuerpo con el amor de tu amante. Deja que borre tu fingida pena.
Escupe miles de veces para eliminar el recuerdo de mis fieles besos.

Danza sobre mi lápida, antes de colocarla. Danza con la música de Paganini, aliéntate y repite las mentiras que dijiste en nuestro lecho.
Quema los pétalos de las rosas que te dí cuando te pretendía, para que el humo suba al cielo y Dios se entere que quebraste el anillo de cristal que fue mi amor por tí.

Y no entres a la iglesia donde juraste serme fiel. Y mis últimas cartas de amor tíralas al mar para que los peces beban la tinta y sepan que por mi parte el amor si existía.

No, no te odio solo quiero que me olvides y no sepas que existí. Y qué quede junto conmigo el secreto de por qué me traicionaste.


*experimentos-poéticos (?)